​​​La Muerte Súbita de Lactantes

La Muerte Súbita del Lactante está definida como la muerte de un bebé menor de un año que ocurre de forma repentina e inesperada sin que se conozca la causa.

Si bien se desconoce la causa, muchos médicos e investigadores creen que está asociada con problemas en la capacidad del bebé para despertarse del sueño, para detectar niveles bajos de oxígeno o por una acumulación de dióxido de carbono en la sangre. Cuando el bebé duerme boca abajo puede re-respirar el dióxido de carbono exhalado; normalmente, niveles altos de dióxido de carbono activan las células en el cerebro encargadas de estimular la respiración por lo que el bebé se despierta, mueve su cabecita y respira más rápido para obtener más oxígeno. Los bebés con muerte súbita no logran identificar el estímulo y no se despiertan.

Existe un modelo llamado El Modelo Triple Riesgo para muerte súbita el cual explica un poco el por qué. El modelo afirma que para que la mueste súbita ocurra necesitan existir 3 condiciones simultáneas:

1) El bebé tiene una anomalía subyacente (ejemplo, en el tronco encefálico) que lo hace incapaz de responder a niveles bajos de oxígeno en sangre o a niveles altos de dióxido de carbono en sangre.

2) El bebé está expuesto a un evento desencadenante, como dormir boca abajo

3) Estos eventos ocurren durante una etapa vulnerable en el desarrollo del bebé, es decir, los primeros seis meses de vida

Como todavía no se conoce la causa exacta de la muerte súbita del lactante, actualmente no hay forma de prevenirla, sin embargo, sí puedes reducir enormemente el riesgo siguiendo las siguientes precauciones:

  • Cuidado prenatal temprano y regular.

  • Pon a tu bebé a dormir boca arriba: las abuelas, tíos, cuidadores, deben de colocar siempre al bebé apoyado en su espalda, boca arriba, nunca boca abajo. Puedes utilizar otra posición para dormir sólo si tu pediatra te lo indica.

  • Mientras tu bebé esté despierto, colócalo boca abajo para ayudarlo a fortalecer el cuello, sus hombros y espalda y también evitar deformidades del cráneo por pasar mucho tiempo acostado boca arriba.

  • Tu bebé debe dormir en un colchón firme en una superficie firme. No coloques a tu bebé sobre cobijas, almohadas ni cubrecamas y evita el uso de peluches, cobijas y bumpers alrededor de la cuna hasta que tu bebé cumpla 1 año.

Mantén a tu bebé calientico, sin embargo, muy caliente también es riesgo de muerte súbita del lactante. Abrígalo con ropa de dormir ligera y mantén el cuarto a una temperatura que sea cómoda para un adulto. Es normal que los bebés mantengan las manos y pies fríos y recuerda que ellos eliminan parte de su calor por la cabeza por lo que no debe estar cubierta mientras duermen. Si tu bebé tiene sudor en la nuca mientras duerme es porque tiene calor.

La Asociación Americana de Pediatría recomienda que los bebés duerman en el cuarto de los padres, en su cuna, los primeros 6 meses de vida.

Evita compartir tu cama con tu bebé. No existen suficientes estudios que demuestren que dormir con tu bebé es beneficioso, sin embargo, si existen estudios que demuestran que aumenta el riesgo de muerte súbita.

No permitas que fumen cerca de tu bebé. Un aspecto clave es que no se debe fumar ni antes y tampoco después del nacimiento del bebé. No permita que otros lo hagan en su presencia porque el hecho de fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de muerte súbita.

Si sospechas que tu bebé puede estar enfermo, llama a tu pediatra.

Por razones desconocidas, la lactancia materna disminuye el riesgo de muerte súbita, si te es posible, amamanta a tu bebé.

Mantén el esquema de vacunación al día.

No uses monitores de bebés y otros dispositivos comerciales que dicen reducir el riesgo de síndrome de muerte infantil súbita.

Ahora derribemos unos mitos….
No es una enfermedad generada por vómitos o asfixias y tampoco es causado por enfermedades menores como resfríos e infecciones.
Es falso que sea generada por vacunas como difteria, pertusis, tétanos u otras inmunizaciones.
Tampoco es una enfermedad contagiosa, causada por maltrato o descuido por parte de padres o cuidadores.