Cuida de ti para cuidar de otros

Descubre la importancia del autocuidado en la maternidad

Sientes que el día no te alcanza, llevas noches sin dormir, ofreces lactancia a tu bebé, haces montones de cambios de pañal, les das el tetero, atiendes la casa. ¿Así se te va el día y te sientes exhausta?

Ser madre es uno de los roles más demandantes que puede enfrentar una mujer. Atender las necesidades de un pequeño que depende en su totalidad de tus cuidados, en ocasiones, conlleva a olvidarte de ti misma. Es común escuchar a las mamás sentirse totalmente agotadas, desbordadas, con pocas horas de sueño y muchos quehaceres pendientes. 

Por ello, resulta fundamental recordar la importancia del autocuidado. Los especialistas y psicólogos insisten en que para poder cuidar de otros hay que cuidar de sí mismo. El bienestar emocional de la madre redundará en el de toda la familia. Aunque parezca imposible tomar una pausa, esta puede hacer la diferencia en tu hogar.

El cuidado personal es una práctica, es un compromiso que realizamos con nosotras mismas para que podamos encargarnos de la mejor forma posible de la crianza. Simplemente, significa aplicar estas herramientas, no quiere decir que se trata de escapar de la maternidad. Tampoco hay razones para sentirte culpable por tomar un espacio para ti. El autocuidado se trata de elegir comportamientos que equilibren los efectos de los estresores emocionales y físicos. Por eso, hoy te contamos cuáles son las ventajas del autocuidado y por qué es aconsejable practicarlo. Además, te daremos algunas sencillas recomendaciones que podrás aplicar.

Ventajas del autocuidado en la maternidad

  1. Cuidar de ti te ayudará con tu salud física y mental. Sentirás mayor energía para poder cuidar de tus hijos.
  2. Cuidar de ti no es una actitud egoísta. Por el contrario, contribuirá a sentirse mejor y disfrutar tu proceso de maternidad.
  3. El autocuidado implica aceptarte con tus imperfecciones.
  4. Te ayuda a bajar el ritmo, pero sin dejar de ser productiva.
  5. Además de todo lo mencionado, estarás modelando la conducta de tus hijos al dar el ejemplo y enseñarles a cuidar de sí mismos.

Recomendaciones

  • Existen formas muy sencillas de cuidar de ti y tomarte un tiempo. Por ejemplo, sacar algunos minutos para hacer ejercicio, desde una caminata o una clase yoga, hasta bailoterapia u otra actividad física que disfrutes. 
  • Realizar respiraciones profundas cuando te sientas muy agobiada o estar un ratito en silencio puede ayudar a calmarte. También practicar técnicas de meditación como mindfulness.
  • Una alimentación adecuada es muy importante. Opta por alimentos saludables y en la medida de tus posibilidades, respeta los horarios. Si lo analizas, tiene lógica: cuidarte te da una mejor disposición para ser una mejor madre. Si pasas todo el día preparando comida para todo el mundo y tú malcomes en 15 minutos, te sentirás cansada, hambrienta y con la mente más agotada.
  • Dormir puede ser un aspecto muy difícil de lograr durante la maternidad, en especial en las primeras etapas. Sin embargo, aquí entra en juego el apoyo familiar, bien sea de la pareja, la abuela o algún otro familiar que pueda hacerse cargo del bebé, aunque sea por un breve espacio, mientras mamá descansa un poco y recompone energías.
  • De vez en cuando, pide apoyo en el cuidado de tus hijos y queda con algunas amigas para tomar un café y conversar. Eso te hará recargar las pilas y sentirte menos estresada.
  • Recuerda que todo son etapas y pasarán, probablemente, luego sentirás nostalgia de cuando tus hijos eran bebés. Así que, intenta disfrutarlos al máximo en cada uno de sus procesos.

Autor: Alejandra Stojakovic