Cuando los niños nacen son un lienzo en blanco esperando recibir información para adaptarse al nuevo entorno.
La cantidad de información que recibe el bebé puede ser abrumadora, al igual que para los padres, quienes buscan las maneras idóneas de ofrecerla. En tal sentido, una de las tareas más complicadas en esta etapa es acoplarse a una rutina que sea funcional para ambos.
Para este blog conversamos con Amanda Mendoza (en Instagram: @soy.mama.maestra), licenciada en educación inicial y asesora en crianza, rutinas y desarrollo infantil, quien compartió los beneficios de establecer una rutina para padres y bebés, así como algunos tips para implementarla.
¿Qué es la rutina infantil?
La especialista nos comentó que, la rutina infantil se traduce en un horario personalizado para cada familia, ajustado a las necesidades de cada uno de los integrantes. Esta debe ser: funcional, flexible y fácil de cumplir.
Asimismo, explica que para los niños resulta útil repetir las mismas acciones, más o menos de la misma forma y a la misma hora cada día. Esto los hace sentir seguros y tranquilos, logrando identificar el orden de la secuencia en que ocurren los momentos del día. Así, poco a poco, anticipan qué viene y pueden prepararse para ello.
¿A partir de qué edad se puede empezar a implementar las rutinas?
Esto depende de la edad de tu bebé, ya que en cada etapa se emplean elementos diferentes, por ejemplo, un bebé de un mes no se cepilla los dientes, pero sí puede empezar a acostumbrarse a las horas de sueño.
La rutina nocturna puede implementarse desde el primer mes de nacido, a medida que va creciendo, alrededor de los 2-3 meses, se incluyen otros elementos como leer un cuento o hacer un masaje con crema.
Durante el día, a partir de los 5 meses, los bebés comienzan a regular sus ritmos de juego, comida y descanso, hay momentos en que el bebé estará más dispuesto a jugar y las horas de comer se harán cada vez más predecibles. Ese es el instante perfecto para comenzar a seguir una rutina donde el bebé vaya marcando la pauta.
Como padres, simplemente los acompañamos durante el proceso y les brindamos las condiciones necesarias para satisfacer sus necesidades en el momento oportuno. Es importante estar atentos a sus señales para poder ajustar la rutina cada vez que sea necesario y así seguir acompañando sus ritmos a medida que crecen.
¿Cuál es la importancia de incluir elementos concretos que permitan predecir qué viene?
Los bebés y los niños, hasta los 6 años aproximadamente, cognitivamente tienen un pensamiento muy concreto, es decir, entienden lo que pueden ver.
Al mismo tiempo, aprenden por asociación y repetición. Por esta razón, los elementos concretos que incluimos durante la rutina son “pistas físicas”, las cuales le permiten a los bebés asociarlas con momentos específicos de la rutina, así aprenden de manera más fácil para qué es cada momento. Como, por ejemplo, durante la rutina nocturna: el cuento, la canción, el muñeco de dormir, el chupón o la crema que usemos para hacerles los masajes son elementos concretos que asociarán con la hora de dormir y le permitirán entender que deberán prepararse para descansar. Así, sí en alguna ocasión pasan la noche fuera de casa, son elementos que podemos llevar con nosotros y mantener constantes dentro del cambio, es decir, facilitarán identificar que ya viene la hora de dormir a pesar de estar en otro espacio físico.
¿Cuáles son los beneficios de una rutina infantil?
Las rutinas contribuyen con una mejor organización, en el caso de las del contexto infantil, saber cómo será el día asegura que el tiempo sea provechoso para los hijos, y a los padres les da la posibilidad de abordar todas las necesidades personales, familiares y laborales.
Entre los beneficios de tener una rutina para los bebés y los niños podemos enumerar los siguientes:
- Brinda seguridad y tranquilidad.
- Los niños aprenden que hay un momento para cada cosa.
- A los niños y a los padres les permite anticiparse y prepararse para lo que viene.
- Favorece la adquisición de hábitos.
- Promueve el desarrollo de la autonomía e independencia (saber qué hacer y en qué momento).
Ahora que ya conoces de qué se tratan las rutinas infantiles y porqué implementarlas beneficia tanto a hijos como a padres, te dejamos unos tips de parte Amanda, para practicar lo aprendido en casa.
Las rutinas deben respetar los ritmos naturales de cada integrante, en el caso de los bebés y los niños. Aquí, unos tips para saber cómo organizarlas:
- Anota por varios días a qué hora, por lo general, quieren comer, jugar y descansar.
- Cuando empieces a notar similitudes entre un día y otro, haz un horario tentativo, respetando las horas naturales de descanso, juego y comida, y luego “rellena” con los demás momentos del día (aseo personal, compartir en familia, actividades al aire libre, juegos tranquilos).
- Pruébala y modifica si hace falta.
Recuerda:
- Intercala actividades que demanden un gasto de energía alto con actividades más tranquilas.
- Si tiene que hacer tareas trata de que las haga en un momento que no tenga ni hambre ni sueño, para que pueda concentrarse mejor.
- Con niños alrededor de 5 años, inclúyelos y permíteles participar en la organización de su rutina, eso los animará a tratar de seguirla.
Si quieres conocer más consejos sobre rutinas, crianza y maternidad, sigue a Amanda Mendoza en Instagram: @soy.mama.maestra y a Twistshake Venezuela, a través de: @twistshakevenezuela, donde podrás conocer nuestros productos y cómo estos benefician el cumplimiento de la rutina del bebé.


